Agradecimientos, tras una larga enfermedad

 

Juan Manuel Fernandez | Los Barrios

Esta carta nace de la necesidad de agradecimiento que quería mostrar a la persona del Doctor Don Fernando Durand Neyra, Neurocirujano que me ha tratado en estos dos años y medio. Llevaba algún tiempo pensando en un regalo lo suficientemente bueno para estar a la altura de su trato con respecto a mi persona. Pensé en unos buenos vinos, jamones, quesos… etc., pero, creo que no hay mejor regalo para un médico que sus pacientes hablen bien de él. Así que aquí estamos, demostrando nuestro agradecimiento, el mío y el de mi familia.

Mi Padre me enseñó que “es de bien nacido, ser agradecido…” así pues, esta carta no estaría completa sino demostrara agradecimiento a cada uno de los profesionales sanitarios con los cuales he tenido contacto en estos últimos dos años, la vida te pone en situaciones, donde aunque no lo quieras, vas a tener relación con médicos y hospitales, así pues, quiero contar mi historia, nunca se sabe a que profesional vamos a necesitar y al final, preguntaremos a alguien conocido, así pues, aquí está mi experiencia, para que sirva de algo y no se eche en saco roto.

Esta “aventura” comienza el 30 de Septiembre de 2.010, mi Padre Luis Fdez. Dorado, sufre un infarto y muere en plena calle Blas Infante de Los Barrios, alrededor de las 12.20 de la mañana, es atendido por D. José Beltrán Juana, Médico de cabecera de nosotros, el cual hace todo lo que está en su mano para salvarlo, a mi, me envía al Centro de Salud de Los Barrios para conseguir ayuda, una ambulancia, un carro de parada o ayuda. Dicho centro está a escasamente 150 m de donde ocurre todo. En el centro, no había ambulancia, estaba en un “servicio”, el carro de parada, era tan grande que no cabía por la puerta, así que lo único que pude conseguir fue la ayuda de un médico y un enfermero, los cuales colaboraron en los intentos por reanimar a mi padre.

Desde el Centro de Salud, se solicitó la presencia de una ambulancia del 061, la cual debía venir desde Algeciras. Al paso de unos 12 minutos, que me parecieron eternos, empiezo, perdón empezamos, mi Sra. Madre y yo, a los que Dios nos hizo acompañar a mi Padre en el trance, al escuchar el sonido de la sirena de la ambulancia salgo a la carretera principal, para indicarles donde podían encontrar a mi Padre. Al llegar, su electro, no mostraba actividad, D. José, no nos quería mirar a los ojos, le comento a mi madre lo que creo y D. José lo confirma, mi Padre había fallecido. Desde aquí, agradecer de corazón al Doctor José Beltrán sus grandes esfuerzos y a las “niñas” de los Ángeles Nocturnos, el trato con mi Madre en esos momentos. De igual forma, quiero mostrar mi eterno agradecimiento al Doctor Javier Nevado, médico de la ambulancia del 061 que atendió a mi Padre y cuyo cuerpo, por caridad cristiana, no dejo en plena calle, esperando más de dos horas en el interior de la ambulancia, sin poder atender ninguna urgencia, hasta que los servicios de la funeraria se hicieron cargo. A todos los amigos, familiares y vecinos que hasta allí se trasladaron para acompañarnos en esos momentos…. Gracias de corazón. Y al que era Director del Centro de Salud el día 30 de Septiembre de 2.010, muchas gracias por NO cumplir con el protocolo y NO permitir que el cuerpo de mi Padre “entrara” en sus instalaciones y así poder liberar al 061, para poder atender otras urgencias… como dijo alguien de los presentes − “debería hacerle falta el servicio, a alguno de sus familiares”.

Después de aquello y de volcarnos (mis hermanos y yo), con mi madre, el día 1 de Enero de 2.011, mientras comemos, sufro un episodio de mareos/vértigos que obligan a mi familia a trasladarme al Hospital “Punta Europa” de Algeciras, en el cual entro vomitando todo lo que había comido, se me reconoce y se llega la conclusión de que sufro el “Síndrome de Meniher”, un problema de oído, que me causa dichos mareos/vértigos, ni que decir tiene, 1 de Enero, vómitos = borrachera. Se me manda para casa con un tratamiento y me citan para el especialista en el plazo de dos días. Yo en esa situación, no podía estar.

Después de esperar más de una semana y de ir descubriendo que algo no funcionaba bien, aparece la ansiedad, la angustia, el “sinvivir” de no saber que te sucede. Visito un “profesional” de la zona, de cuyo nombre no quiero acordarme y me comenta que el diagnóstico del médico de urgencias, (una “eminencia” en sus palabras) que me ha atendido es acertadísimo, que parte de lo que me sucede es problema de mi ansiedad, mi angustia y que de todas formas me mandaría una resonancia magnética para descartar otras causas. Después del castigo de estar 1 h y media encerrado en una máquina sin poder mover un dedo, temblando por mor de la ansiedad, le llevo los resultados al cabo de 4 días y descubrimos mi esposa y yo, la palabra “ictus” en dicho informe, mis peores augurios se vuelven realidad. Las pruebas realizadas le son presentadas a este “profesional” de la medicina que, haciendo gala de una sensibilidad maravillosa, nos las tira a la cara y nos comenta − “esto, llévaselo a un neurólogo”.

Han pasado 18 días desde el 1 de enero, sigo buscando información sobre lo sucedido y en la aventura, pierdo más de 12 kilos…

El 19 de Enero, consigue mi familia, gracias a la acertadísima opinión del Doctor José Moreno de Hospiten Estepona, cita privada con la Doctora Nuria Segura en el hospital USP Marbella, nos atiende y nos comenta que he sufrido un derrame cerebral, bastante importante, pero que estoy muy bien para lo que me ha sucedido. Comenta con su mentor, el Doctor Mario Von Maravic y llegan a la conclusión de que posiblemente sea producido por una malformación congénita, pero que necesito más pruebas. Desde aquí agradecer su trato, profesionalidad y cercanía, trabaja en el Hospital de La Línea de la Concepción y se nos ofrece para lo que necesitemos, una dulzura.

El día 20 de Enero por la mañana, me realizo una resonancia magnética con contraste, para ver de mejor forma que hay detrás de ese derrame, dichas pruebas me las realizo en Dadisa Algeciras, desde aquí agradecer a Eva Mª Calvente Cano, amiga personal de mi mujer, el trato que me conceden antes, durante y después de las pruebas en dicho lugar, su compresión, sus palabras de ánimo… etc. Del resultado de estas pruebas, se vería si mi futuro era más o menos bueno o malo. Por bueno se entiende que lo que me sucedió, es puntual y sus causas son muy particulares y difícilmente repetibles…. Y por malo se entiende que lo que me sucedió, responde a algo serio, muy peligroso para mi salud, tanto que sería necesario una operación en mi cabeza, con lo que puede conllevar el tema, sabes como entras, pero no como sales y si pierdes parte de tu persona en dicho viaje… Gracias a Dios, las pruebas arrojaron resultado positivo, pero necesitaba la opinión de un experto…

Quiso Dios que allá por Octubre del 2.010, necesitara un neurocirujano para un problema de mis manos sin importancia y buscando en Internet, localizara un artículo de agradecimiento sobre un Neurocirujano que salvó la vida de la esposa de una persona, que daba gracias al cielo porque en España y más concretamente en Sevilla, contáramos con tal profesional. El caso es que la lectura de este artículo, escrito desde el corazón, hizo que pidiera cita, el día 20 de Enero del 2.011, por la tarde.

Así pues fue como llegue a las manos del Doctor Don Fernando Durand Neyra, el cual después de revisar mi expediente y de realizarme una serie de pruebas con su colega el Doctor Don Antonio Mayol, de tratarme con sumo cuidado y cariño, llega a la conclusión que lo mío fue debido a una malformación congénita en una de las venas que riegan mi cerebro, llamada cavernoma, que dejó salir un poco de sangre, causándome todos los problemas, mareos, falta de coordinación… etc. Gracias al Dr. Durand por transmitir esa sencillez, esa calidez y esa seguridad que me hizo confiar en él…. Eternamente Gracias… doctor.

Si juntamos el fallecimiento de mi padre y la situación de no poder hacerme cargo de mi persona, comida, levantarme, andar, ducharme, cuidar de mis perros, practicar windsurf, etc… El resultado es evidente, Depresión!!!.

A Doña Julia Cano Valero, Psiquiatra, el cariño, la “mano izquierda”, ese arte gaditano y la comprensión con la que siempre me ha tratado, gracias a sus consejos y a su tratamiento, salí del agujero en el que me encontraba. Ya hay otro paciente que forma parte del Club de Fans de Julia Cano. Agradecer también a “Mili”, su secretaria, sus conversaciones que siempre ayudan a pensar en otras cosas.

En una de las pruebas anteriormente realizadas, descubren algo en mis hormonas que puedan que no estén funcionando bien, así pues, al endocrino!!!. ¿Alguien conoce un buen endocrino?. La pregunta del millón, pues a preguntar a profesionales de fiar, Julia Cano me refiere a D. Alfonso Ruiz Buendía, me comenta que es buena persona, tiene mucha experiencia y es muy buen profesional. Desde aquí agradecer al Dr. Ruiz Buendía, sus palabras de ánimo, su sensibilidad a la hora de tratar mis miedos, su honestidad, sencillez, cercanía a la hora de hablarme y su mano izquierda, sentido del humor… etc. Gracias a Dios, mi tema, no tenía mucha importancia y no hubo que hacer nada.

A Carolina, la físio que me enseño de nuevo a andar, subir/bajar escaleras… etc. Gracias…

Al Dr. D. Manuel Pardo Martínez, que me atendió allá por Junio de 2.011, de un problema derivado de mi tratamiento, mi más sincero agradecimiento. Por su trato cercano, por su comprensión, por sus palabras de ánimo y sobretodo, por su bien hacer. Si necesitan un muy buen cirujano aficionado al cine, este es su hombre!!!. Gracias.

A Aurelia Zuazo Gallego, Lcda. Farmacéutica, a la cual, mi mujer y yo “acribillamos” a preguntas con todas nuestras dudas y miedos. Por sus consejos, siempre acertados y por aguantarnos, a mi y a mi mujer, cada vez que vamos a su Farmacia, a comprar algo; millón de gracias. A Paco, Carmen y a Sonia por darle cobertura a Aurelia, cuando ella no esta; muchas gracias.

A Macarena que trabajaba en Lallemand Algeciras Análisis Clínicos, por sus manos a la hora de sacarme sangre, pero sobre todo por compartir conmigo el hecho de que su padre también sufriera un derrame y hacerme ver que había tenido mucha suerte, que yo era muy joven y que me recuperaría rápidamente. Mil gracias…

A Luis De la Jara, a Paco, su hermano y a todos los que han colaborado en el cuidado de mis perros de caza durante el tiempo que esto, me dejó en el dique seco. Mi padre metió en mí, este gusanillo de la caza, hace mucho tiempo ya. Pasamos mucho tiempo juntos, disfrutando de esta actividad y él me enseñó a cuidar de los que son nuestros ojos y nuestros oídos en el campo, cuando cazamos. Luis sabe que siempre estaré en deuda con él/ellos… Un abrazo muy grande a toda la familia ahora que falta, Paca Luisa, buenísima persona y mejor madre.

A Pili Garcia y a su hermana, por intentar que esto se “escuchara” en muchos sitios… gracias, mil.

A la persona/s que según me cuenta mi madre, mantiene el nicho de mi padre, limpio y cuidado, muchísimas gracias.

A mi madre por su paciencia y cariño, a mi hermano Cristóbal, por dejar a Gema y estar a mi lado cuando lo necesitaba, a mi cuñada Gema por su paciencia infinita con a mi hermano Cristóbal a la hora de compartirlo con nosotros. A mi hermano Luis y a mi cuñada Pili, por estar siempre disponible y por su paciencia, cuando yo no quería ver a nadie… A mi tía Paca por su cariño y por estar siempre ahí.

A mis suegr@s, Aida y Manolo, por su paciencia y cariño, cuando yo no quería estar en ninguna parte, ni conmigo mismo. Un abrazo muy grande a Manolo que ya no esta entre nosotros, se te extraña mucho.

Y en especial a mi Mujer, por su dedicación las 24 h del día, por su fuerza para tirar de mí cuando yo no quería ni levantarme de la cama, por sus ánimos y por disipar mis miedos cuando la ansiedad aparecía. Gracias… y no te olvides nunca, te quiero mucho!!!!!!

Al “Jefe”, mi padre, que me enseño todo lo que soy, me puso en el camino de ser buena persona y vela por nosotros desde allá arriba. – “Jefe, no sabes, cuanto te echo de menos todos los días”. Alguien me comento que el Atlético Los Barrios ya ha ascendido a 1ª Celestial, de la mano de Tomás Blanco, Gabriel, “PepeJime”, Eladio Gutiérrez de masajista… y un largo etc., aun no tienen campo oficial pero juegan en un sitio al que todos llaman, “El Llano Pilitos”. Me dicen también, que algunas mañanas se os ve a ti y a mi abuelo Cristóbal, junto a Antonio Domínguez, “PepeJime” y Matías, echar un rato de cacería en algunas “marraitas” de la zona.

A mi niño Mel que nació hace 11 meses y vino a bendecir esta casa, después de todo lo pasado… cada día que pasa lo quiero más y más… como diría mi abuelo Juan, cuando quería celebrar algo y recordando su época en el frente, “Viva el Capitan Zapata”… Viva!!!!!!!!

Un amigo.

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