Venta de negocios, Alemania y finanzas

A menudo ocurre que los negocios se pueden vender y comprar. Es decir, podemos traspasar una empresa que nos vaya mal, o comprar una en la que tengamos fe. Sea como sea, veremos ahora las condiciones adecuadas.

Compra-venta de negocios

Sobre el traspaso de negocios, o la compra o venta de negocios, debemos tener en cuenta muchos factores. Pero si se está decidido a dar un paso tan grande recomendamos : https://business-asset.com/

 Un error muy común en la compra-venta de negocios. Hay que entender que un negocio no es una corbata nueva, o la camiseta de mi jugador favorito. Es decir, hay que saber esperar.

Y esperamos mientras analizamos los datos. Por ejemplo el historial de ganancias y pérdidas de la empresa, a ver si vamos a estar comprando un pozo sin fondo. O incluso en que consiste el modelo de negocio, si nos dedicaríamos a ello o no. Es decir, ¿nos compensa cambiar nuestra forma de vida por eso?

Otra cosa que hay que hacer es una evaluación directa. Dice el refrán que del dicho al hecho hay un trecho, y eso es la palabra del vendedor. Si es un negocio grande lo mejor es contactar con una empresa de auditoría.

¿Qué hará dicha auditoría? Pues juntar una serie de expertos para comprobar cuanto valen los activos, los pasivos, etc. Es decir, cuanto cuesta la empresa en realidad, y si merece la pena comprarla.

Y por supuesto, a posteriori planear algo. Es decir, ¿qué hacemos cuando tengamos la empresa? Si el negocio está en marcha puede continuar, pero normalmente si lo compramos es para darle nuestro toque particular.

Un nuevo enfoque, hablar con los antiguos empleados y preguntarles qué falla o qué no…Todo eso es útil , máxime si lo que necesitamos es información sobre nuestros nuevos pasos a dar.

Y además necesitarás asesorarte. Porque algo en lo que se suele meter la pata es en el asunto de la formalización del negocio. Dependiendo del tamaño y la localización de la empresa habrá unos u otros trámites.

Por supuesto podemos aplicar estos pasos a la inversa. A la hora de vender por ejemplo, saber si vamos a perder nuestra forma de vida durante meses o años. Y si compensa en algo.

Además hay que saber en ambas direcciones sobre las fluctuaciones del mercado. Si por ejemplo hay subidas o bajadas de precio de algún material (petróleo), del cual depende nuestra empresa (gasolinera).

Y lo mismo pasaría si hubiésemos estado en Alemania en 1989. Más que nada porque la capital ni siquiera era la misma de entonces, y se vinieron grandes cambios desde entonces. En este epígrafe te lo contamos.

Alemania: cambiarlo todo en todos los sentidos

Por ejemplo si en los años ochenta hubiésemos querido invertir en Alemania, lo ideal hubiese sido en la capital de la República Federal de Alemania. ¿Cuál es la capital de Alemania? Pues no, la capital alemana no es la que todos pensamos.

Mientras que Alemania Oriental mantuvo su capital en Berlín, la Occidental decidió traspasárselo a Bonn. Esta ciudad había tenido cierta importancia en el pasado, pero durante la RFA más que nunca.

Y es que aquí tenemos que tener en cuenta la inevitable importancia del condicionamiento económico de capitalidad. Y es que a menudo si una ciudad se convierte en capital de un distrito relevante crece.

¿Quiere decir esto que todas las capitales son lo más boyante de su ámbito? Para nada. Hoy en día ni Berlín se compara con Múnich, Roma no tiene nada que hacer ante Milán, y no hablemos de Washington frente a Nueva York.

Pero sí que es cierto que al poner la capitalidad, y con ello muchos funcionarios, empleados, y demás aumentas los lógicos servicios. Es decir, cada ministerio necesitará sus restaurantes, sus pisos, sus limpiadores, etc.

¿Y con esto qué queremos decir? Pues que es muy importante entender la situación de cada país, puesto que esto afecta a cada empresa, antes de invertir en ella. Sus circunstancias condicionarán el rumbo de nuestro emprendimiento.

Otro factor que podemos tener en cuenta es el sexo propio. Es decir, si eres mujer y tienes una gran empresa, no puedes invertir en Arabia Saudí o Irán. Pero hay muchos consejos que se pueden seguir sobre el emprendimiento en otros países.

Consejos financieros para una empresa

Trabajo y finanzas son las dos palabras clave que necesitamos para que una empresa salga adelante. Mediante consejos financieros y una mentalidad emprendedora y luchadora, podrá irnos muy bien nuestro negocio.

Lo primero que debemos hacer es separar lo personal de los negocios. Pero en lo referente al presupuesto, activos y pasivos, pues también. Es una práctica que por extendida que esté, no deja de ser perniciosa.

Otra idea muy buena es usar programas de gestión para asegurarse de controlar nuestros gastos e ingresos. Aunque parezca raro hay muchas empresas que sencillamente no se molestan en hacer algo tan básico.

Y la austeridad es casi siempre una buena receta, sobre todo si estamos empezando. Ni se puede ni se debe desperdiciar una sola moneda, puesto que a la larga, como una hilera de termitas, puede carcomer nuestra estabilidad presupuestaria.

Otra cosa muy obvia es la de calcular los impuestos. El estado algo se va a llevar casi siempre, así que debemos vigilar los impuestos directos e indirectos. Es un gasto inapelable y que tenemos que tener en cuenta para ser realistas.

Créditos rápidos online: dinero fresco aquí y ahora

Otra buena idea es utilizar créditos para expandirse. Por ejemplo unos créditos rápidos online pueden ser muy útil. Y es que las palabras “créditos” y “rápidos” combinan muy bien.

Estos créditos con un interés bajo nos permitirán maniobrar en nuestro camino de emprendedores como nos haga falta. ¿Cuántas buenas ideas se han perdido debido a que no hemos tenido la liquidez necesaria?

Con este sistema ya se ha terminado. Además las condiciones mejoran al ser online, dado que el mercado digital elimina el intermediario y por tanto los costes adicionales.

Como conclusión, utilizar las nuevas herramientas que el mundo digital nos pone al alcance para el mundo de la empresa es bueno, necesario y además muy rentable.

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