Violencias

Hay demasiada violencia en las relaciones humanas, en nuestras relaciones. Paseando por una ciudad o por un pueblo uno escucha sin querer las discusiones entre dos personas a grito limpio con el móvil en la mano.

En ocasiones son cuestiones sentimentales expuestas al aire libre; otras familiares; de negocios; de desacuerdos con abogados; de crítica a las policías, de maldiciones a los representantes políticos….etc. A veces, se pronuncian insultos tremendos desde una moto o desde un coche. La razón, es un adelantamiento peligroso; la lentitud de otro conductor; el despiste de un turista que alquiló un coche; sin llegar a un accidente en el que he visto a los implicados acabar a golpes.

También se discute, no se dialoga por opciones políticas o religiosas diferentes, llegándose a situaciones en las que miembro de una familia o amigos de toda la vida deciden dejar de hablarse.

Como hombres, como mujeres, como especie, vamos mal, por qué negarlo. Será el calor, la falta de recursos, las frustraciones personales, o simplemente que nos estamos desequilibrando.

Tenemos que encontrar nuevos senderos personales y sociales que nos lleven a la armonía; al diálogo relajado aún en posiciones ideológicas diferentes; al respeto mutuo, el que nos debemos entre todos…

En fin, conviene recordar, de vez en cuando, que somos mortales, que la vida sin la compañía de los demás carece de sentido.

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