Ciudadanos argentinos descendientes de cucarreteños visitan Los Barrios

Se trata, en este caso, de unos ciudadanos argentinos cuyos antepasados emigraron desde la villa al continente americano a principios del pasado siglo XX, en 1907, para ser exactos.

El alcalde de Los Barrios, Miguel Alconchel, acompañado de la concejal delegada responsable del Área Económica y Recursos Humanos, Isabel Calvente, ha recibido en su despacho la visita de familiares descendientes de vecinos y vecinas de Los Barrios originarios del antiguo poblado de Cucarrete, actualmente residentes en Sudamérica.

Este reencuentro con sus raíces de estos descendientes de cucarreteños ha sido posible gracias a las nuevas tecnologías y a las facilidades de contacto y comunicación que proporcionan las redes sociales.

Concretamente, ha sido a través de la página de Facebook de la Asociación ‘Aldea de Cucarrete’ como estas personas han podido cumplir con su ilusión de conocer la tierra en la que nacieron y se criaron sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, al igual que lo han hecho otras personas descendientes también de cucarreteños que viven en diferentes puntos de la geografía española o fuera de España.

Estos ciudadanos argentinos descendientes de cucarreteños estuvieron representados por Susana Miranda, profesora de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, quien tenía conocimiento de la procedencia de sus antepasados y deseaba visitar su lugar de origen, para lo que contactó con la Asociación ‘Aldea de Cucarrete’.

La cita contó con la presencia también del presidente de este colectivo, Juan Miguel Rojas.

Cucarrete es el nombre de un poblado que estuvo situado a las afueras del municipio barreño, en pleno corazón del Parque de Los Alcornocales. Fue fundado a principios del siglo XVIII por familias provenientes de San Roque, Gibraltar y de la serranía de Ronda.

Estuvo conformado por unas cincuenta viviendas rurales, de las que en la actualidad solo uno queda en pie porque las demás terminaron siendo demolidas a principios de los años 70 del pasado siglo.

En octubre de 2014 se celebraron unas primeras jornadas para rescatar del olvido la historia de la aldea y desde entonces, cada año, se celebran la subida y el encuentro de convivencia en el que participan centenares de personas, algunas de ellas nacidas y criadas allí, más sus familiares y descendientes.

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