Fachadas e instalaciones eléctricas, dos elementos vitales para las viviendas

Si se comparase un edificio con un cuerpo humano, la fachada correspondería a su aspecto físico, y la instalación de electricidad a su sistema nervioso. Se pueden considerar, por tanto, dos elementos fundamentales para mantener una buena salud, tanto por el lado interno como por el de la estructura de un inmueble

La belleza exterior y la seguridad interior, la fachada y la instalación eléctrica, dos caras de una misma moneda, el mantenimiento de las viviendas. El traje y la salud, así es como se puede ver la importancia de tener estos dos aspectos esenciales de los inmuebles en buen estado. Y es que, por una parte, la fachada ofrece una primera impresión, positiva o negativa, del lugar que se habita. Y, por otro, la instalación eléctrica asegura que sus habitantes puedan tener luz, calefacción, ocio… disponible para el desarrollo de una buena calidad de vida.

Ambos aspectos resultan relevantes para mantener la seguridad de sus usuarios y también para los transeúntes, en el caso del mantenimiento de las fachadas. Una instalación eléctrica defectuosa puede tener consecuencias fatales para los inquilinos, como electrocuciones por derivación o riesgo de incendios. Del mismo modo, un mal estado del frontispicio puede llegar a producir desprendimientos en altura que pueden dañar tanto a inquilinos como a viandantes.

La importancia de una buena fachada

La apariencia es uno de los elementos más importantes en las sociedades actuales. Según el aspecto que presenten las personas o las cosas, así se determinará un juicio y, por lo tanto, un valor, acertado o no.

En el caso de los inmuebles, este es un factor determinante, ya que una buena presencia ofrecerá una imagen positiva de los que allí viven y un valor económico más elevado, asegurando, además, tranquilidad ante posibles riesgos de accidentes, por derrumbes, debido a una mala conservación.

Reformar la parte exterior de una vivienda resulta un ahorro importante a corto y medio plazo, y es que, con esta acción, no solo se refuerzan los factores antes mencionados, sino que también permite ahorrar energía, al aumentar el aislamiento, tanto a nivel calorífico como en el sentido de la acústica.

Por todo esto, no hay que temer preguntar el precio de arreglar la fachada a una empresa profesional y referente en este sector, como GTB-Rehabilitaciones. A esta empresa se puede acceder directamente en este enlace. Gracias a estos profesionales, conseguir el precio de la rehabilitación de fachadas más bajo de todo Madrid es una realidad. En la página a la que redirige el enlace, se ofrece un artículo imprescindible para determinar el precio justo por este tipo de trabajos.

La electricidad, algo más que luz y calor

Siguiendo con el punto anterior, en la rehabilitación de fachadas, muchas veces será necesario contar primero con una empresa de electricidad autorizada para derivar el alumbrado durante las obras. Este tipo de actuaciones son muy comunes en barrios antiguos, como ocurre en Granada, concretamente en el barrio del Albaicín, donde es imprescindible contar con auténticos profesionales como son electricista granada. Pero no acaban aquí sus funciones, ni mucho menos.

La labor de un electricista es amplia y compleja, entre otros trabajos debe estar cualificado para diseñar, ensamblar, instalar, probar, determinar fallos y reparar cableado. Así mismo, debe ser capaz de trabajar y solucionar problemas con elementos fijos y dispositivos de control electrónicos, entre otros equipos.

¿Quién inventó la electricidad?

Los electricistas mantienen en buen estado de funcionamiento nada más y nada menos que la base estructural sobre la que está creciendo esta civilización. La electricidad es la forma de energía que mantiene en funcionamiento las sociedades avanzadas y lleva permitiendo su desarrollo desde que William Gilbert le diese el nombre de electricidad a este fenómeno y, en 1669, Otto Von Guericke inventase el generado electro estático.

Aunque el desarrollo de este sistema de generar, almacenar, distribuir y usar este tipo de energía no es exclusividad de un par de científicos. Muchos son los nombres que se deben sumar a una lista de genios que han facilitado que la electricidad tenga la utilidad que hoy tiene. Nombres tan populares como Robert Boyle, Stephen Gray, Charles Francois du Fay, Benjamín Franklin y Ebenezer Kinnersley, Michael Faraday, Pieter van Musschenbroek…

La instalación eléctrica

Se conoce como instalación eléctrica a todo el conjunto de elementos que permiten el transporte y la distribución de la energía eléctrica, desde el centro de suministro hasta aquellos lugares en los que se requiere. Estas instalaciones se organizan en conductores que pueden ser visibles, ocultos o ahogados, pero lo verdaderamente importante es que tengan una conexión eficiente y completamente segura.

La electricidad procura luz, calefacción, entretenimiento, trabajo, conservación de los alimentos, hace funcionar máquinas que facilitan la vida a las personas y, en general, puede considerarse el verdadero motor de la comunidad humana. Pero hay que ser cuidadosos, ya que representa un serio riesgo si el trabajo de integración de estas instalaciones no está perfectamente realizado.

Los especialistas electricistas como los referenciados en este artículo son los que deben garantizar la máxima seguridad a las personas y a los bienes materiales con una instalación eléctrica segura y un mantenimiento constante.

 

 

 

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